Un hombre mantuvo durante cinco horas en vilo a los efectivos policiales que pretendían detenerlo. El sujeto se encuentra requerido por la justicia brasileña, por su presunta vinculación con el tráfico de drogas. Los uniformados riverenses, que procedieron a cumplir con la orden impartida en varias ocasiones por la justicia uruguaya, fueron informados por el hombre que no abandonaría el lugar. Además, les advirtió que si algún policía ingresaba a su propiedad, lo recibiría a tiros. También trascendió que en el interior de la finca, se encontraban dos niños, de 9 y 11 años, hijos del requerido.
El jefe de Policía, Heriberto Fagúndez, dijo que la larga vigilia culminó sin heridos gracias a la intervención del padre del requerido. A ello se agrega que los uniformados cumplieron con algunas de las exigencias planteadas por el presunto narcotraficante.
Sobre la hora 23, luego de hablar con su padre por teléfono, el hombre se entregó. Abandonó la propiedad junto al comisario Jorge Ribero y al sargento Silvio Macedo -de la seccional novena- quienes, junto al padre, ingresaron a la vivienda.
"EDUCADO". El hombre no fue esposado y al salir habló con su padre, quien le presentó al jefe de Policía.
Tras estrechar la mano de Fagúndez, le dijo "mucho gusto". Y se subió a una camioneta que lo trasladó a la Dirección de Investigaciones.
Fagúndez admitió que fueron horas de mucha tensión, temor e incertidumbre. Durante ese lapso, decenas de efectivos y unidades móviles permanecieron apostadas frente a la magnifica casona de Baltasar Brum casi Paul Harris, a pocas cuadras del centro de ambas ciudades.
Mientras se extendió la vigilia, en territorio brasileño, del otro lado del amplio cantero que separa las arterias de uno y otro país, se apostaron varios móviles de la brigada militar brasileña
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